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martes, 15 de octubre de 2019

Que tonto es el poeta

 - x__der.morgen.danach__x@hotmail.com
Qué tonto es el poeta
que escribió poesía
perdiendo el tiempo breve
en tristes agonías
que el corazón flagelan
con la inhóspita rima.
Qué tonto es el poeta
que en vez de hacer estudio
de los grandes misterios
que abundan en el mundo
se limita al recuerdo
del amor que no tuvo.
Qué tonto es el poeta
que escribe sin paüsa
sabiendo que no existe
el amor de su musa
cuando en el mundo hay tantas…
¡qué mujeres son muchas!
Qué tonto es el poeta
que espera, siempre espera
durante largos años
una luz, una seña
que le diga por fin:
corre, corre a por ella.
Qué tonto es el poeta
que aun sintiéndose solo
rehuye del contacto
de amigos, padres y otros
alegando que aquella
es su universo todo.
Qué tonto es el poeta
y que tonto soy yo
que escribo los cristales
rotos del corazón
en vez de amar la vida
ocasión a ocasión.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Tu tristeza

Tristeza1-Laura Leal Martínez
Un avión surcando el cielo
gota helada en tu mirada,
pasa rápido, invisible,
mas dejando triste marca.
Tu rosal se descompone
como en invernal helada,
y a los labios marchitados
la sequía los alcanza.
En la puerta de tu ánima,
ya no se oye la balada,
y las húmedas riberas
callan mudas, agotadas.
Los pilares de los cielos
que subían de tu alma
han caído destronados
al infierno de la nada.
Ni con versos, ni con besos.
La tristeza no se marcha.
Vida mía, te lo ruego:
¡abandona ya esas lágrimas!

jueves, 8 de febrero de 2018

Si intento componer la poesía

Words, words, words - {author}
Si intento componer la poesía
depués de estar semanas sin tocarla
no encuentro modo alguno de sacarla
de esta desesperada ánima mía.
Parece que marchó la melodía.
La musa… ya no hay quien pueda encontrarla.
Yo sigo pesaroso en esta charla
hasta que atisbo tu fotografía.
Entonces una voz suena a lo lejos,
cojines blancos, cálida sonrisa,
son los recuerdos vívidos y añejos
de aquella a la que amé y a la que quiero
besar, tocar, contar sin pausa o prisa
cuántos versos por ella yo genero.

Iraultza Askerria

jueves, 1 de febrero de 2018

Mi libro

Under the tree - {author}
Eres el verso alado que recorre
la prosa entera sin punto final,
un cúmulo de libros vertical
que se eleva cual una vasta torre.
Que en tu tez de papel mi boca borre
cualquier arruga o huella lagrimal,
que no quiero más que escribirte tal
poema, cuento o son que te socorre.
Porque tu eres mi libro y poesía,
mi cuerpo celulosa y tinta oscura,
mi musa, risa, verso y escritura.
Pues yo antes de saber de ti escribía
tan solo un triste llanto de locura,
y ahora sé escribir literatura.

Iraultza Askerria

domingo, 28 de febrero de 2016

¿Qué es un soneto?

“Un soneto perfecto vale por un largo poema.”
Nicolás Boileau

Poesía

Seamos simples: un soneto es la estructura clásica de la poesía culta, compuesta por catorce versos de once sílabas y dividida a su vez en cuatro estrofas; la primera y la segunda formada por cuatro versos (cuartetos) y las últimas dos por tres versos (tercetos); y provista además de rima consonante de tipo ABBA ABBA CDE CDE, aunque la de los tercetos es variable.

Así de sencillo. Cualquier otro intento de definición no son más que florituras y añadidos detallistas, lo cual me encanta y resulta indispensable para conocer las variantes, requisitos y arquetipos de esta forma poética italiana.

Veamos un ejemplo de soneto:

 

Un soneto me manda hacer Violante, (11A)
que en mi vida me he visto en tal aprieto; (11B)
catorce versos dicen que es soneto: (11B)
burla burlando van los tres delante. (11A)

Yo pensé que no hallara consonante (11A)
y estoy a la mitad de otro cuarteto; (11B)
mas si me veo en el primer terceto (11B)
no hay cosa en los cuartetos que me espante. (11A)

Por el primer terceto voy entrando (11C)
y parece que entré con pie derecho, (11D)
pues fin con este verso le voy dando. (11C)

Ya estoy en el segundo, y aún sospecho (11D)
que voy los trece versos acabando; (11C)
contad si son catorce, y está hecho. (11D)

Lope de Vega

 

Métrica y acento rítmico

Es fácilmente visible la estructura formada por dos cuartetos y dos tercetos, además de los versos endecasílabos (once sílabas), que he anotado junto a este poema de Lope de Vega. Por tanto, este ejemplo es un paradigma del soneto clásico: el soneto por antonomasia. No hay más que enumerar las sílabas de cada verso, respetando la sinalefa, para cerciorarse de la métrica correcta.

Además, he subrayado en cada uno de los versos una sílaba en concreto: se trata de la sílaba número seis, sílaba que en los endecasílabos debe estar acentuada; se considera que es un acento rítmico. Aunque pueda parecer una incongruencia, el acento rítmico de la sílaba seis, es más importante que la propia rima.

Para comprobar esto, cambiemos el primer cuarteto, no respetando el acento rítmico de la sexta sílaba:

Un soneto mándame hacer Violante,
que en mi vida nunca vi tal aprieto;
catorce versos tenemos soneto:
van, burla burlando, los tres delante.

Si se lee con atención, se percibirá un sonido inarmónico, una caótica confusión en el tercer verso, algo que nos obliga a cortar la lectura debido a la traba que supone el acento rítmico de la séptima sílaba. Los restantes versos disponen el acento rítmico en la sílaba cinco. Ninguno se marca en la sílaba seis, que es la regla universal del verso endecasílabo.

Ahora bien, como toda regla universal, puede infringirse, estableciéndose el acento rítmico en el verso 5, en el 4 y 8, etc. Pero sea cual sea el elegido, es primordial mantener una estructura fija para no obstaculizar la lectura y marcar el soneto con un ritmo musical y acompasado.

La rima

La métrica contempla la clásica estructura del endecasílabo, incluyendo su acento métrico de la sílaba seis. La rima es igual de respetuosa con el clasicismo del siglo de oro de las letras españolas.

Los cuartetos conforman la sucesión rimada de ABBA ABBA. Es la más extendida, aunque no la única. También es aceptable la forma ABAB ABAB, en cuyo caso los cuartetos se denominan serventesios.

Los tercetos son algo más complejos. Su rima se encadena entre uno y otro verso formando estructuras rimadas del tipo CDE-CDE, CDC-DCD y otras menos extendidas. Desde mi modesto punto de vista, la elaboración de un terceto es más complicada que la de un cuarteto, razón por la cual hay que tener muy clara la rima que se va a emplear.

Sea cual sea la elección, es importante elaborar el verso con rima consonante.

Las variantes

Hasta aquí se ha estudiado el soneto clásico, el mismo que nos legaron Lope, Quevedo y Góngora. Desde entonces, han transcurrido siglos y el soneto ha adquirido nuevas formas y diseños, desde el soneto alejandrino de Ruben Darío hasta el soneto polimétrico de Manuel Machado, sin olvidarnos de sonetos de arte menor conocidos como sonetillos de ocho, siete… y hasta tres sílabas. También se componen complicadísimos soneto con eco, del cual os cedo un ejemplo, o el prolongado soneto con estrambote.

Mil y una formas que nos demuestran la variedad de la poesía, y que siempre queda algo por inventar en un arte tan versátil como éste. Si quieres saber más sobre el soneto te recomiendo la lectura de un artículo histórico dedicado a sus orígenes y, si te atreves a escribirlo sigue mis consejos en cómo escribir un soneto.

Iraultza Askerria

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martes, 25 de agosto de 2015

Tu tristeza

Tristeza1-Laura Leal Martínez
Un avión surcando el cielo
es lágrima en tu mirada,
pasa rápido, invisible,
mas dejando triste marca.
Tus rosas se descomponen
como en invernal helada,
y a los labios marchitados
la sequía los alcanza.
En la puerta de tu ánima,
ya no se oye la balada,
y las húmedas riberas
callan mudas, agotadas.
Los pilares de los cielos
que subían de tu alma
han caído destronados
al infierno de la nada.
Ni con versos, ni con besos.
La tristeza no se marcha.
Vida mía, te lo ruego:
¡abandona ya esas lágrimas!

jueves, 9 de julio de 2015

El beso trémulo

Photo - {author}
Tenía el rostro caliente
y abiertas las miradas,
dejando pasar el tiempo
para ver lo que pasaba.
Esperaba tan ansiosa
que notábase en su cara
el deseo incontinente,
la lascivia que esperaba.
Sentí trémulos sus labios
y la mano le temblaba.
La cogí yo con firmeza
imbuyendo algo de calma.
Mis pupilas sonrieron
y en las suyas, pura y blanca,
vi brillar más el deseo
que en el fondo agonizaba.
Incliné mi dulce aliento
por el borde de su cara,
por buscar la dulce boca,
¡por hacer allá una escala!
Bienvenido fue mi labio
y su boca bien hallada.
Bienvenido fue mi beso
por el que tanto soñaba.

Iraultza Askerria

martes, 3 de febrero de 2015

Si intento componer la poesía



Si intento componer la poesía

depués de estar semanas sin tocarla

no encuentro modo alguno de sacarla,

de esta desesperada ánima mía.

Parece que marchó la melodía.

La musa… ya no hay quien pueda encontrarla.

Yo sigo pesaroso en esta charla

hasta que atisbo tu fotografía.

Entonces una voz suena a lo lejos,

cojines blancos, cálida sonrisa,

son los recuerdos vívidos y añejos

de aquella a la que amé y a la que quiero

besar, tocar, contar sin pausa o prisa

cuántos versos por ella yo genero.

Iraultza Askerria



martes, 27 de enero de 2015

Mi libro



Eres el verso alado que recorre

la prosa entera sin punto final,

un cúmulo de libros vertical

que se eleva cual una vasta torre.

Que en tu tez de papel mi boca borre

cualquier arruga o huella lagrimal,

que no quiero más que escribirte tal

poema, cuento o son que te socorre.

Porque tu eres mi libro y poesía,

mi cuerpo celulosa y tinta oscura,

mi musa, risa, verso y escritura.

Pues yo antes de saber de ti escribía

tan solo un triste llanto de locura,

y ahora sé escribir literatura.

Iraultza Askerria



martes, 28 de enero de 2014

miércoles, 1 de mayo de 2013

Tu tristeza


Un avión surcando el cielo

es lágrima en tu mirada,

pasa rápido, invisible,

mas dejando triste marca.


Tus rosas se descomponen

como en invernal helada,

y a tus labios marchitados

la sequía los alcanza.


En la puerta de tu ánima,

ya no se oye la balada,

y las húmedas riberas

callan mudas, agotadas.


Los pilares de los cielos

que subían de tu alma

han caído destronados

al infierno de la nada.


Ni con versos, ni con besos.

La tristeza no se marcha.

Vida mía, te lo ruego:

¡abandona ya esas lágrimas!


Iraultza Askerria





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viernes, 1 de marzo de 2013

El beso trémulo


Tenía el rostro caliente

y abiertas las miradas,

dejando pasar el tiempo

para ver lo que pasaba.


Esperaba tan ansiosa

que notábase en su cara

el deseo incontinente,

la lascivia que esperaba.


Sentí trémulos sus labios

y la mano le temblaba.

La cogí yo con firmeza

imbuyendo algo de calma.


Mis pupilas sonrieron

y en las suyas, pura y blanca,

vi brillar más el deseo

que en el fondo agonizaba.


Incliné mi dulce aliento

por el borde de su cara,

por buscar la dulce boca,

¡por hacer allá una escala!


Bienvenido fue mi labio

y su boca bien hallada.

Bienvenido fue mi beso

por el que tanto soñaba.


Iraultza Askerria





Archivado en: Coplas, Poemas Tagged: Agonía, aliento, Amor, Anhelo, Beso, boca, calor, cara, deseo, fondo, Labio, Mirada, Pasión, Rima, Rostro, trémulo, Verso

viernes, 25 de enero de 2013

La métrica de Venus y Darío


Hay en un libro azul, un soneto de Rubén Darío que uno lee dubitativo y termina devorándolo enamorado. Ese poema es sentimiento, es acción, es recuerdo y pasión. Es un relato en verso y un diálogo con el alma del poeta. Es casi una obra de teatro comprimida en versos heptadecasílabos.


Empieza así:



En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría.



Este nicaraguense ratificó el verso alejandrino como un emblema del modernismo y se destacó magistralmente en su empleo. Recordemos que el verso alejandrino consta de catorce sílabas, separadas en dos hemistiquios independientes de siete. Si el lector observa la métrica del verso anterior, notará que no se tratá de un endecasílabo, ni tan siquiera de un alejandrino. ¡Se trata de un verso de diecisiete sílabas!


Veamos el segundo verso:



En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín.



Si enumeramos las sílabas estrictamente, nos encontramos con un total de dieciséis sílabas, contando la sinalefa incluida entre las palabras “bajé” y “al”. No obstante, el verso es en realidad heptadecasílabo, ya que debemos asimilar y diferenciar dos hemistiquios, existiendo una cesura entre las palabras “quietud” y “bajé”.


Por ello, el verso se divide en dos partes: “en busca de quietud”, siete sílabas puesto que es de terminación aguda, y “bajé al fresco y callado jardín”, de diez sílabas por la misma razón. Ambos hemistiquios repiten la métrica del verso inicial: diecisiete sílabas.


Igualmente, consideremos el último verso del primer cuarteto:



como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín.



Ruben Darío


Si contamos las sílabas de este verso respetando una supuesta sinalefa entre las palabras “ébano” y “un”, alcanzamos la cifra de diecisiete sílabas (métrica que se repite durante todo el soneto). A pesar de esta coincidencia, debemos distinguir el verso como dos hemistiquios separados entre la palabra “ébano” y “un”. Por tanto, no existe sinalefa. El primer hemistiquio de ocho sílabas “co-moin-crus-ta-doen-é-ba-no”, se reduce a siete por la postrera palabra esdrújula. El segundo hemistiquio, de diez sílabas gracias al acento agudo final, completa este verso heptadecasílabo.




Podríamos examinar todo el soneto y comprobaríamos que todos los versos respetan la misma métrica. Algunos hemistiquios juegan con palabras esdrújulas, otros son oxítonos. Todos ellos terminan sumando, de una u otra manera, diecisiete sílabas.




Los versos heptadecasílabos que introdujo Rubén no son sólo innovadores, si no una demostración de la capacidad creativa, rítmica y melódica de su autor. En este soneto, los acentos de cada verso galopan al unísono sin dejar atrás al compañero anterior o posterior. Son una caballería bien entrenada bajo los jinetes de las palabras.



Venus es para mí un soneto inolvidable, cálido y hermoso, que recomiendo leer y estudiar hasta empaparse uno de la grandeza de Ruben Darío.


Iraultza Askerria





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martes, 4 de diciembre de 2012

Te voy a escribir una copla


Te voy a escribir la copla

más bonita de este mundo,

para que cuando estés triste

la releas con orgullo.

Así sabrás que te amo

y me sentirás tan dentro,

que aunque no esté a tu lado,

conocerás cuanto te quiero.


Te voy a contar un cuento,

el más hermoso de todos;

de princesas y dragones

y de un caballero loco;

que tan loco como un sueño

intentó volar sin alas,

para ver si con su empeño

podía alcanzar tu cara.


Te voy a cantar poemas

para que nunca lo olvides,

y que te sientas dichosa

mires por donde lo mires.

Que sientas mis dulces versos

como el roce de la brisa;

que los sientas cual los besos

que nos dimos noche y día.


Te voy a pintar retratos

en un marco de oro y plata,

donde la chica más linda

perdure noche y mañana.

Serán tus labios El Beso,

y tus ojos: ¡La Mirada!

Y en el altar de mis huesos,

tú vivirás encumbrada.


Te voy a trazar un mapa

donde el mundo sea pequeño;

para que tanta distancia

no provoque este tormento.

Porque a mi lado, princesa,

haces del mundo algo inmenso;

y no habrá estrella o planeta

que eclipse el haz de tu cuerpo.


Te voy a decir con versos

lo que nadie nunca ha dicho:

¡Qué te amo, qué te quiero!

¡Qué eres única! Infinito,

una cura y un alivio.

Eres mi fuerza y mi llama,

la razón por la que vivo,

y el aliento de mi alma.



Iraultza Askerria




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martes, 21 de junio de 2011

Rima LXXX


Sonarás en la lira de mi canto,
de mis labios tendrás ilustre rima
y tan hermoso el verso de quien mima
una pasión repleta de vil llanto.

Iraultza Askerria

jueves, 9 de junio de 2011

Rima LXXV


Escribiré una lira
para hablar de las lúgubres batallas.
Mientras tú oyente mira,
mira, mas no te vayas;
los versos son divinas atalayas.

Iraultza Askerria