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jueves, 21 de noviembre de 2019
martes, 19 de marzo de 2019
Despegando
No habrá aeropuerto que cierre cuando mi cuerpo se asome a tus muslos boquiabiertos. Entraré de lleno en el terminal de tu vientre, como ese travieso que pierde las maletas a sabiendas de que tiene toda una fortuna esperándole. Justificaré los gemidos en el control de seguridad cuando los tuyos suenen más rimbombantes. Llegaré a la puerta de embarque demasiado pronto y perderé el tiempo entrando y saliendo de ti, aguardando la hora oportuna para explotar como un aeroplano, mientras tú y yo despegamos hacia los cielos.
jueves, 22 de noviembre de 2018
Tus ojos
sobre cristal oceánico.
Niña tus ojos son llave
de los candiles volcánicos.
bajo un acuoso remanso.
Niña tus ojos son oda
de los torrentes más cálidos.
del cielo azul el ornato.
Niña tus ojos de mi alma
son el enérgico ánimo.
de los manjares más caros.
Niña tus ojos del mundo
son el edénico hálito.
con versos pinto su trazo.
Pero por mucho que afane
no sé pintar tus ojazos.
martes, 21 de agosto de 2018
Barco de papel
como un barco de papel.
te figuras mármol frágil.
Ya las gotas desdibujan
los arroyos de tu piel.
Inundada de la espuma
que se cae del firmamento,
te evaporas al versátil
y diáfano pincel.
como un barco de papel.
tu velamen se abre ágil,
y las velas se te ensucian
bajo el ímpetu de aquél.
Corres, ánima de luna,
a esconderte entre los puertos,
donde un tierno marinari
te proteja en su bajel.
como un barco de papel.
en los mares del amor.
Tú te marchas, y en el fondo
de este puerto quedo yo.
jueves, 31 de mayo de 2018
Hacia delante
por las rimas de Lope
avanzando a galope
hasta lejano puerto,
sin límite y sin tope
que ojalá que me tope
con dicho sueño incierto,
eterna y fulgurante,
tu mirada tan viva
que era yo, mientras iba
sin pausa hacia delante.
jueves, 22 de marzo de 2018
En busca de una estrella
Cuando naciste, una estrella se prendió en el firmamento. Aún no había sido descubierta por el ser humano, pero cuando sus telescopios la vislumbraran, la bautizarían con tu nombre. Hasta ese momento tu existencia quedaría únicamente ligada a La Tierra.
Desde tu nacimiento, fuiste algo más que una persona, algo más que una mujer. El cosmos te guardaba un sitio junto a otros entes de tu categoría; entes que no pudiste encontrar en un lugar tan cotidiano y abismal como La Tierra. Por esta razón, siempre estuviste por encima del resto de los mortales, a pesar de que intentaras por todos los medios bajar a su nivel.
Yo lo sabía y aún así pretendí conquistarte. Intenté alcanzar tus encantos, encadenarlos a mi alma, sentir tu corazón desbocado bajo el mío, besar el deseo de unos ojos celestes y pegarme a un aliento que suspiraba desde las entrañas del universo. Anhelé tocar un sol ardiente y abrazar un agujero negro. Fue un intento de la nada, puesto que caí esclavo de tus virtudes, como un planeta aprisionado ante la luz vivificadora de su sol.
Mientras yo sepultaba mi amor en el fondo de un mar de orgullo, tú ascendías en el aire como una nube inalcanzable: todo suavidad, todo pureza. Quien pudiera rozar tu piel volátil, podría considerarse el hombre más afortunado del mundo.
Todavía así, yo no quise rendirme. Quería obtener tu cariño aunque tuviera que despreciar, arriesgar o condenar mi vida. De esta forma, me licencié en física, transcurrí cuatro años en la marina y finalmente ingresé en la N.A.S.A. Cuando mis aptitudes estuvieron firmemente desarrolladas, pude apropiarme de una nave espacial. La infinidad del universo estaba al alcance de mi mano.
Desde entonces, he navegado por el cosmos incansablemente, buscando el brillo de tus ojos en una estrella perdida.
jueves, 18 de enero de 2018
Eso eres tú
en torno una estrella.
Suspiros que avivan
la luz de una vela.
Eso eres tú:
¡el fuego, la llama y mi reina!
caudal de la tierra.
Pétalos que mecen
el más dulce néctar.
Eso eres tú:
¡el agua, la miel y mi esencia!
por el suave céfiro.
Pájaros que cantan
en el firmamento.
Eso eres tú:
¡el canto, la brisa y mi cielo!
en único beso.
Latidos que yerran
bajo un mismo pecho.
Eso eres tú:
¡el tacto, la fuerza y mi cuerpo!
Los versos compuestos,
sutil melodía
de amores eternos
de todos los días.
Eso eres tú:
¡el tiempo, el arte y mi vida!
martes, 9 de enero de 2018
Semblante celeste
bajo el sol y la luna, cual luceros
con sendos nubarrones carceleros,
par de avizores van tocando ardores.
en oval se aglutinan agujeros
y se extienden de ahí por los veleros
tomando como imagen los albores.
eterna y blanca tez, mirada en celo,
son del cielo invencible grata fronte.
espejo de tu rostro entra en mis ojos
como si fueras par del horizonte.
jueves, 14 de diciembre de 2017
Tus labios
el latir incesante del anhelo,
rama luenga fluyendo por el cielo
de tu carita pálida y querida.
para la miel, azúcar, caramelo,
es el húmedo y cálido riachuelo
por Moisés en dos lados dividida.
las obras de arte más esplendorosas
de poesía, cine o escultura,
las sonrisas, envidia de las diosas,
que no pueden llegar a tu hermosura.
jueves, 23 de noviembre de 2017
El pájaro
un pájaro volar;
parecía una nube
que besaba la mar.
comienzan a arreciar,
y en tus labios sabrosos
resplandece la sal.
cual estrella fugaz,
y aplauden las centellas
en acuerdo ejemplar.
se eleva hacia el final,
yo me quedo a lo lejos
como un puntito más.
martes, 16 de mayo de 2017
Soneto a tu boca
ruinas azucaradas del deseo
en cuya remembranza me recreo
esperando besarlas otro día,
de tu boca, me he vuelto yo un ateo
del resto de mujeres donde es feo
el placer que en tu caso es gloria mía.
es rozar un instante el vasto ciello
levantando endeudado el estandarte
y hacer en su textura un poco de arte
digno de quien te escribe algo tan bello.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Rumbo a las estrellas
jueves, 30 de junio de 2016
Religión
No tengo más deidad que tu nombre, mujer, ni más regla y precepto que tu palabra de oro. Leo la biblia en tu piel meticulosamente como un asceta. Profeta soy de ti misma, mientras sirvo tu versículo y tu verso, tu poesía y tu edén.
Mi universo entero. Mi mundo. Mi cielo y mi infierno cuando te corres. Me alimentas y me amparas. Me vistes y me desvistes. Colocas en mí las tablas de tu pasión, haciendo crecer el fervor que por ti siento.
Tú, mi única religión, mi única ley, mi única diosa.
jueves, 3 de marzo de 2016
Despegando
No habrá aeropuerto que cierre cuando mi cuerpo se asome a tus muslos boquiabiertos. Entraré de lleno en el terminal de tu vientre, como ese travieso que pierde las maletas a sabiendas de que tiene toda una fortuna esperándole. Justificaré los gemidos en el control de seguridad cuando los tuyos suenen más rimbombantes. Llegaré a la puerta de embarque demasiado pronto y perderé el tiempo entrando y saliendo de ti, aguardando la hora oportuna para explotar como un aeroplano, mientras tú y yo despegamos hacia los cielos.
martes, 19 de enero de 2016
Tus ojos
sobre cristal oceánico.
Niña tus ojos son llave
de los candiles volcánicos.
bajo un acuoso remanso.
Niña tus ojos son oda
de los torrentes más cálidos.
del azul cielo el ornato.
Niña tus ojos de mi alma
son el enérgico ánimo.
de los manjares más caros.
Niña tus ojos del mundo
son el edénico hálito.
con versos pinto su trazo.
Pero por mucho que afane
no sé pintar tus ojazos.
martes, 3 de noviembre de 2015
Barco de papel
como un barco de papel.
te figuras mármol frágil.
Ya las gotas desdibujan
los arroyos de tu piel.
Inundada de la espuma
que se cae del firmamento,
te evaporas al versátil
y diáfano pincel.
como un barco de papel.
tu velamen se abre ágil,
y las velas se te ensucian
bajo el ímpetu de aquél.
Corres, ánima de luna,
a esconderte entre los puertos,
donde un tierno marinari
te proteja en su bajel.
como un barco de papel.
en los mares del amor.
Tú te marchas, y en el fondo
de este puerto quedo yo.
martes, 30 de junio de 2015
Hacia delante
por las rimas de Lope
avanzando a galope
hasta lejano puerto,
sin límite y sin tope
que ojalá que me tope
con dicho sueño incierto,
eterna fulgurante,
tu mirada tan viva
que era yo, mientras iba
sin pausa hacia delante.
jueves, 12 de marzo de 2015
En busca de una estrella
Cuando naciste, una estrella se prendió en el firmamento. Aún no había sido descubierta por el ser humano, pero cuando sus telescopios la vislumbrasen, la bautizarían con tu nombre. Hasta ese momento tu existencia quedaría únicamente ligada a La Tierra.
Desde tu nacimiento, fuiste algo más que una persona, algo más que una mujer. El cosmos te guardaba un sitio junto a otros entes de tu categoría; entes que no pudiste encontrar en un lugar tan cotidiano y abismal como La Tierra. Por esta razón, siempre estuviste por encima del resto de los mortales, a pesar de que intentaras por todos los medios bajar a su nivel.
Yo lo sabía y aún así pretendí conquistarte. Intenté alcanzar tus encantos, encadenarlos a mi alma, sentir tu corazón desbocado bajo el mío, besar el deseo de unos ojos celestes y pegarme a un aliento que suspiraba desde las entrañas del universo. Anhelé tocar un sol ardiente y abrazar un agujero negro. Fue un intento de la nada, puesto que caí esclavo de tus virtudes, como un planeta aprisionado ante la luz vivificadora de su sol.
Mientras yo sepultaba mi amor en el fondo de un mar de orgullo, tú ascendías en el aire como una nube inalcanzable: todo suavidad, todo pureza. Quien pudiera rozar tu piel volátil, podría considerarse el hombre más afortunado del mundo.
Todavía así, yo no quise rendirme. Quería obtener tu cariño aunque tuviera que despreciar, arriesgar o condenar mi vida. De esta forma, me licencié en física, transcurrí cuatro años en la marina y finalmente ingresé en la N.A.S.A. Cuando mis aptitudes estuvieron firmemente desarrolladas, pude apropiarme de una nave espacial. La infinidad del universo estaba al alcance de mi mano.
Desde entonces, he navegado por el cosmos incansablemente, buscando el brillo de tus ojos en una estrella perdida.
martes, 13 de enero de 2015
Tus labios
el latir incesante del anhelo,
rama luenga fluyendo por el cielo
de tu carita pálida y querida.
para la miel, azúcar, caramelo,
es el húmedo y cálido riachuelo
por Moisés en dos lados dividida.
las obras de arte más esplendorosas
de poesía, cine o escultura,
las sonrisas, envidia de las diosas
que no pueden llegar a tu hermosura.
jueves, 18 de diciembre de 2014
El pájaro
un pájaro volar;
parecía una nube
que besaba la mar.
comienzan a arreciar,
y en tus labios sabrosos
resplandece la sal.
cual estrella fugaz,
y aplauden las centellas
en acuerdo ejemplar.
se eleva hacia el final,
yo me quedo a lo lejos
como un puntito más.