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martes, 12 de agosto de 2014

Soneto en métrica descendente

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Abrigo hecho de estrellas, arrópame en tus manos;

en tus manos, mi príncipe, de nuevo hazme dichosa,

dichosa como el sol, como una mariposa,

mariposa que vuela por los montes canos.

Profésame el calor de los veranos;

veranos de lujuria indecorosa,

indecorosa pero dulce rosa,

rosa, el ídolo fiel de los paganos.

Hazme tuya, vida mía,

entra en mí como la luna

penetra noche sombría.

Un alma, una;

cual noche y día,

cual niño y cuna.

¿Qué somos tú y yo?


Iraultza Askerria


viernes, 5 de abril de 2013

Bajo el acecho de la luna



Las caricias del viento suspiran de amor bajo el acecho de la luna, la cual lo persigue ansiosa y apasionadamente, derramando sus besos de luz allí donde se perciben sus murmullos. Dentro de ese iluminado entorno, la musicalidad de la brisa se ofrece como el roce de un cuerpo contra otro; como el jadeo de unos labios sobre una boca ajena; como el suave pestañeo entre dos pupilas que se miran. Algo tan hermoso y ardiente como el propio amor.


—Te quiero.


—Y yo a ti.


Voces que, fingiendo una única armonía, comprenden dos alientos abrazados a un beso. Dedos que, pareciendo una única mano, se desafían por poseer la palma contraria. Ojos que, pestañeando al unísono como un mismo párpado, se reflejan envidiando y anhelando el centelleo del otro. Suspiros de los labios, caricias de una mano y miradas de un alma. Un corazón en dos cuerpos y en un mismo hálito. Tan hermosa pareja se ama bajo el abrigo de la noche.



Extracto de Rayo de luna , de Iraultza Askerria





Archivado en: Libros, Rayo de luna Tagged: Abrazo, Abrigo, Amor, ardiente, armonía, Beso, libro, luna, Mano, Mirada, Noche, pareja, Playa, rayo, Relato, romance, suspiro

viernes, 8 de octubre de 2010

Soneto en métrica descendente

Abrigo hecho de estrellas, arrópame en tus manos;
en tus manos, mi príncipe, de nuevo hazme dichosa,
dichosa como el sol, como una mariposa,
mariposa que vuela por los montes canos.


Profésame el calor de los veranos;
veranos de lujuria indecorosa,
indecorosa pero dulce rosa,
rosa, el ídolo fiel de los paganos.


Hazme tuya, vida mía,
entra en mí como la luna
penetra noche sombría.


Un alma, una;
cual noche y día,
cual niño y cuna.


Iraultza Askerria