Cita

Autor

jueves, 14 de marzo de 2013

La tentación


Es la tuya la sincera

manzanita del paraíso

que acaricio ya muy cerca

¡tentador que es el destino!


Es pecado capital

observar los corazones

de la niña virginal

y querer comer sus flores.


La serpiente me envenena

y me muero de agonía

por ansiar besar la pena

atascada en tu sonrisa.


Un reflejo en mis razones

¡advertencia!, caso omiso.

Ignorando los temblores

voy con mi emoción de niño.


Niña mía, soy tu hombre;

sirenita, mi Yasmín.

Es real y azul mi nombre,

no te escapes, ¡ven aquí!


Eres árbol en el centro

no movible del edén.

Con tu fruto me enveneno,

¡que ahora Dios me juzgue bien!


Iraultza Askerria





Archivado en: Poemas Tagged: advertencia, árbol, Condena, Dios, edén, Flor, manzana, manzanita, Niña, Paraíso, Perdón, serpiente, Tentación, Veneno

No hay comentarios:

Publicar un comentario