bajo rayos dorados.
Viste la flor de trigo mi camino,
puente de faustos hados.
trae cantos de arpados.
Pétalos, néctar, litros de buen vino
cubren labios regados..
de mi ciudad ahogada
me recuerda el final
evolución fatal
que agota mi balada.
Por suerte, cuando la tormenta negra llegaba, los ciudadanos ya estaban listos para enfrentarse a ella.
Se cobijaban bajo sus paraguas pálidos, cuyas varillas resplandecían como perlas. Se vestían entonces los chubasqueros de finos hilos de nácar para poder destacar bajo el firmamento de agua negra. Como colofón, los vehículos encendían sus luces de posición, tintando el automóvil de un aura pura como la nieve.
De esta forma, cuando acontecía la lluvia negra, toda la ciudad se engalanaba de blanco y parecía un estelífero cielo bajo el brumoso firmamento, que se figuraba un planeta corrompido de oscuros sentimientos.
En ese momento, el afán y el compromiso de la gente demostraban que un mundo mejor era posible.
Por suerte, cuando la tormenta negra llegaba, los ciudadanos ya estaban listos para enfrentarse a ella.
Se cobijaban bajo sus paraguas pálidos, cuyas varillas resplandecían como perlas. Se vestían entonces los chubasqueros de finos hilos de nácar para poder destacar bajo el firmamento de agua negra. Como colofón, los vehículos encendían sus luces de posición, tintando el automóvil de un aura pura como la nieve.
De esta forma, cuando acontecía la lluvia negra, toda la ciudad se engalanaba de blanco y parecía ésta un estelífero cielo bajo el brumoso firmamento, que se figuraba un planeta corrompido de oscuros sentimientos.
En ese momento, el afán y el compromiso de la gente demostraban que un mundo mejor era posible.
Tierra abierta al estío campesino
bajo rayos dorados.
Viste la flor de trigo el camino,
puente de faustos hados.
Cantan los pajaritos, el molino
trae cánticos de arpados.
Pétalos, néctar, litros de buen vino
cubren labios regados.
El tiempo ora invernal
de mi ciudad ahogada
me recuerda el final
de aquella era pasada;
evolución fatal
que agota mi balada.