recorre, las llanuras de Castilla;
galopa, mas no olvides que quien brilla
arriba no es el sol, es tu princesa.
alcanza a quien bandidos acaudilla,
sembrando miedo y pánico en la villa.
Acaba al dictador, ¡que allá confiesa!
tu nombre loarán en las almenas.
La voz de tu señora hoy te aclama.
buscando liberar de tantas penas,
al tiempo que te aguarda tu fiel dama.