Copa de árbol, enhiesta, de débil corteza.
Al tocar tus aros, te hundes en la tierra
gritando al cielo, insolentemente.
Al tocar tus aros, te hundes en la tierra
gritando al cielo, insolentemente.
Pero nada puede cortar tu aguante,
tu fortaleza. Tus raíces soportan
el aguijón de la daga
y los dientes mordientes de una sierra.
tu fortaleza. Tus raíces soportan
el aguijón de la daga
y los dientes mordientes de una sierra.
Lo soportas todo, tragándote el orgullo
para clamar de placer.
para clamar de placer.
Naturaleza vendida, árbol de vino y pan,
bendición y gloria del apetito carnal.
¿Temes a alguien con tu corteza de fuego?
bendición y gloria del apetito carnal.
¿Temes a alguien con tu corteza de fuego?
A nada.
Salvo a la soledad,
que podría quebrantar tus misteriosos círculos
y hacerte envejecer en podredumbre,
olvidadas ya las reminiscencias pasada.
que podría quebrantar tus misteriosos círculos
y hacerte envejecer en podredumbre,
olvidadas ya las reminiscencias pasada.
Carpe Diem. Atragántate de tu fortaleza,
de la imposibilidad de hacerte desfallecer,
y conquista ese bosque humano
donde tú eres la copa más reluciente.
de la imposibilidad de hacerte desfallecer,
y conquista ese bosque humano
donde tú eres la copa más reluciente.
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