Agradable, agradable como la aurora cálida que tras un invierno gélido y eternamente níveo, despunta un día insospechado, sembrando en la tierra la esperanza y el sosiego que acarrea consigo su luz.
Agradable, agradable como el tierno trino de los arpados, que semejando las notas de la lira, corresponden con grata melodía a los arpegios que acompañan el susurro del viento.
Agradable, agradable como el néctar de un labio que, junto a otro, se comparte en recíproca devoción y ternura.
Agradable, agradable como el brío de una danza cuyos bailadores sonríen por la gloria de sus gráciles movimientos.
Agradable, agradable como unos ojos que, mirando a otros, se reflejan en los ajenos con intensiva y fogosa insinuación.
Agradable como la luz, agradable como la naturaleza, agradable como el amor, agradable como la música, agradable como la pasión.
Extracto de Rayo de luna , de Iraultza Askerria
Archivado en: Libros, Rayo de luna Tagged: agradable, Amor, libro, luna, Música, naturaleza, Pasión, rayo
No hay comentarios:
Publicar un comentario