Cita

Autor
Mostrando entradas con la etiqueta declaración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta declaración. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de julio de 2017

Tomé tus labios con los míos

Tomé tus labios con los míos, y con las manos tomé tus pechos. Tal vez fue locura, tal vez amargura, pero al cabo, mis lágrimas cayeron sobre tus pezones.

-¿Qué te pasa, mi vida? -dijiste.

-Nada… que no te quiero.

Iraultza Askerria

martes, 30 de mayo de 2017

Sus últimas palabras

malinconia su carta. - chiara baldassarri«Fin». Escribió. Luego dejó la pluma en el tintero. Volvió a leer el último párrafo que había escrito, a examinar cada signo ortográfico y cada verbo conjugado, a cerciorarse de la correcta expresión de las oraciones. Estaba perfecto. Firmó, dibujando su nombre y apellido con una artística caligrafía. Se vistió la cazadora de piel, el sombrero negro y los zapatos. No se olvidó de coger la carta antes de abandonar la habitación. Una vez la tuvo entre la manos, abrió la puerta, se subió a la barandilla del balcón y se lanzó al vacío. Lo último que quería decirle al mundo ya estaba escrito.

Iraultza Askerria

jueves, 17 de julio de 2014

Sus últimas palabras


malinconia su carta. - chiara baldassarri «… Fin». Escribió. Luego, dejó la pluma en el tintero. Tornó a leer el último párrafo que había escrito, a examinar cada signo ortográfico y cada verbo conjugado, a cerciorarse de la correcta expresión de las oraciones. Estaba perfecto. Firmó, dibujando su nombre y apellido con una artística caligrafía. Se vistió la cazadora de piel, el sombrero negro y los zapatos. No se olvidó de coger la carta antes de abandonar la habitación. Una vez la tenía entre la manos, abrió la puerta, se subió a la barandilla del balcón y se lanzó al vacío. Lo último que quería decirle al mundo, ya estaba escrito.


Iraultza Askerria



miércoles, 21 de mayo de 2014

Tomé tus labios con los míos


Tomé tus labios con los míos, y con las manos tomé tus pechos. Tal vez fue locura, tal vez amargura, pero al cabo, mis lágrimas cayeron sobre tus pezones.


-¿Qué te pasa, mi vida? -dijiste.


-Nada… que no te quiero.



Iraultza Askerria