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viernes, 13 de diciembre de 2019

A una mariposa

Mariposa Pavo Real - Gustavo Durán

Mariposa de seda voladora
entre los recovecos de tu piel,
cual gotita que del rocío aflora
dejando una estela de sabor a miel.
Mariposa en tu cuerpo moradora,
fina llama del hogar, igual que aquel
marinero que desde la eslora,
protege por el bien de su bajel.
La mariposa cubre tu regazo,
alzada está en tu vientre como un muro.
Nada la rompe, ni el más fuerte mazo
Sediento yo al mirarla sin futuro,
esclavo del deseo, al cuello un lazo
que oprime mientras miro un cuerpo puro.

Iraultza Askerria

jueves, 12 de octubre de 2017

A una mariposa

Mariposa Pavo Real - Gustavo Durán

Mariposa de seda voladora
entre los recovecos de tu piel,
cual gotita que del rocío aflora
dejando una estela de sabor a miel.
Mariposa en tu cuerpo moradora,
fina llama del hogar, igual que aquel
marinero que desde la eslora,
protege por el bien de su bajel.
La mariposa cubre tu regazo,
alzada está en tu vientre como un muro.
Nada la rompe, ni el más fuerte mazo
Sediento yo al mirarla sin futuro,
esclavo del deseo, al cuello un lazo
que oprime mientras miro un cuerpo puro.

Iraultza Askerria

martes, 29 de julio de 2014

A una mariposa


Mariposa Pavo Real - Gustavo Durán


Mariposa de seda voladora

entre los recovecos de tu piel,

cual gotita que del rocío aflora

dejando una estela de sabor a miel.

Mariposa en tu cuerpo moradora,

fina llama del hogar, igual que aquel

marinero que desde la eslora,

protege por el bien de su bajel.

La mariposa cubre tu regazo,

alzada está en tu vientre como un muro.

Nada la rompe, ni el más fuerte mazo

Sediento yo al mirarla sin futuro,

esclavo del deseo, al cuello un lazo

que oprime mientras miro un cuerpo puro.

Iraultza Askerria



sábado, 2 de octubre de 2010

A una mariposa

Mariposa de seda voladora
entre los recovecos de tu piel,
cual gotita que del rocío aflora
dejando una estela de sabor a miel.


Mariposa en tu cuerpo moradora,
fina llama del hogar, igual que aquel
marinero que desde la eslora,
protege por el bien de su bajel.


La mariposa cubre tu regazo,
alzada está en tu vientre como un muro.
Nada la rompe, ni el más fuerte mazo.


Sediento yo al mirarla sin futuro,
esclavo del deseo, al cuello un lazo
que oprime mientras miro un cuerpo puro.


Iraultza Askerria