Al final, me decido: unto mis labios entre los tuyos, me lleno de la suavidad de tus muslos colorados y al momento de saborearte comprendo por qué Eva tampoco se arrepintió de hacerlo.
Cita
Autor- Relatos
- Poemas
- Artículos
- Citas
-
Otros autores
-
Dumas (hijo)
- La dama de las camelas
-
Bécquer
- El rayo de Luna
-
Voltaire
- Cándido o el optimismo
-
Dumas (hijo)
- Contacto
- Acerca de
martes, 8 de mayo de 2018
La fruta prohibida
Etiquetas:
cunnilingus,
eva,
fruto,
Microrrelato,
Microrrelatos,
prohibido,
Relato,
Relatos,
Sexo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario