Al romperse en tus nalgas la marea
el maremoto hiende los tibios muslos
y en la caída suprema del alma
se hunde una sonrisa rosa y húmeda.
el maremoto hiende los tibios muslos
y en la caída suprema del alma
se hunde una sonrisa rosa y húmeda.
Se balancean las ondas cual tortugas
antes de soltar la pesca bulliciosa,
y con la tormenta de dos islas de única palmera
se ahogan el llanto, la risa y el dolor de la ausencia.
antes de soltar la pesca bulliciosa,
y con la tormenta de dos islas de única palmera
se ahogan el llanto, la risa y el dolor de la ausencia.
Recorren tiburones el manto azul
marcando con su aleta el camino perseguido,
mientras en el estómago se amontonan
como mariposas, caballitos de mar.
marcando con su aleta el camino perseguido,
mientras en el estómago se amontonan
como mariposas, caballitos de mar.
Y en la oscura noche de los mares australes
se eleva el calor de la brisa matutina
con la explosivo fortuna de una supernova
en el abismo más impenetrable de las Marianas.
se eleva el calor de la brisa matutina
con la explosivo fortuna de una supernova
en el abismo más impenetrable de las Marianas.
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