La ciudad sueña
sumida en la penumbra
de las estrellas.
El monte duerme
cuando lo arrulla el canto
de la corriente.
Y yo descanso,
que mi mente y la noche
han hecho pacto.
La ciudad sueña
sumida en la penumbra
de las estrellas.
El monte duerme
cuando lo arrulla el canto
de la corriente.
Y yo descanso,
que mi mente y la noche
han hecho pacto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario